Peña y Trump, orgullosos de su ineptitud
Sin darse cuenta de todas sus limitaciones personales, las percibe como cualidades, y le producen una satisfacción personal tan constante como negativa para México.
Sin darse cuenta de todas sus limitaciones personales, las percibe como cualidades, y le producen una satisfacción personal tan constante como negativa para México.
Algunas voces manifiestan su rechazo al dirigente designado por el presidente Enrique Peña Nieto.
La historia ya registró un caso semejante con Adolfo Hitler, no repitamos ese capítulo horrendo y negro de la humanidad.
Sería una burla para la sociedad que Duarte lograra su libertad por una falla de la PGR y que culpara de este hecho al nuevo sistema penal acusatorio.
La ausencia de directrices reforzó el modelo de comunicación existente y contradijo el espíritu de apertura y pluralidad que fundamentó la producción nacional.
Decir que aquí no existe la operación de carteles de la delincuencia organizada es querer tapar el sol con un dedo, decir que solo se trata de narcomenudeo es querer ocultar una realidad.
Cada vez son más recurrentes las equivocaciones de las encuestas respecto de los ganadores de los procesos electorales, y no solamente en México sino en todo el mundo.
Los partidos políticos deben rendir informes de ingresos y gastos por cada campaña.
Son virtudes respetables y fundamentales en la moral cristiana, sin embargo, no son la forma de afrontar los temas que hoy nos tienen al borde del abismo.
Al “gobernador” Mancera se lo está llevando el diablo, a pesar de su obsesión por ascender a los cielos presidenciales.
Es necesario que la sociedad internacional defienda las instituciones democráticas.
Con la reforma energética, ya no tienen que darle la vuelta, porque ya cambiaron la ley.
Inseguridad, corrupción e impunidad como un triángulo perverso que socava la tranquilidad, violencia superlativa, ausencia de ley con desatinos de las autoridades que debieran perseguir el delito pero también prevenirlo.
Están ocupados en apelar a las emociones de los potenciales votantes, una práctica común en todas las democracias.
Nuestras instituciones no corrigen las trampas y atropellos que hacen que siempre ganen los mismos.
Ruiz Esparza es el encargado de las obras públicas del gobierno federal, y de ahí sale el lubricante del $i$tema.
Ante la respuesta del jefe de Gobierno capitalino y del delegado de Tláhuac de que no se trata de un cartel y de que no estaban enterados, es muy ingenuo pensar que es verdadero.
Hoy todos vivimos en nuestra balsa, a merced de los poderosos.
El fenómeno se encuentra presente y avanza con mayor rapidez en la sociedad que en la capacidad del Estado.
Los trabajadores deben recuperar sus derechos y alentar el sindicalismo independiente.