La actual estructura política ya es inviable
Rumbo a la sucesión presidencial. Debe existir la figura de la segunda vuelta electoral que corresponde inexorablemente a un sistema pluripartidista.
Rumbo a la sucesión presidencial. Debe existir la figura de la segunda vuelta electoral que corresponde inexorablemente a un sistema pluripartidista.
La pregunta es qué alianzas podrán darse.
Elecciones 2018 y la carrera por la candidatura presidencial.
Las elecciones del próximo año serán las de mayor alto riesgo.
El mundo no está para remiendos y requiere soluciones de fondo, integrales y duraderas.
Para que exista democracia, se necesitan demócratas, y estos no se ven por ninguna parte.
La democracia es seductora y divertida, mientras que la gobernabilidad es insípida y aburrida.
Las elecciones se ganan en las casillas. Y eso parece que todavía no lo entiende López Obrador.
Existe ambigüedad al momento de determinar qué tipo de violencia se sufrió.
Los órganos electorales son criaturas del poder priista.
Sin lugar a dudas —avalada por el jefe de Gobierno—, facilita la tiranía.
Para nadie son un secreto las aspiraciones de Anaya que en su afán de ser el candidato se ha excedido.
El problema no son las instituciones, es la perversión de ellas.
La sociedad mexicana no termina de definir qué quiere como gobierno y como sociedad.
Malsana política electorera que ha hecho de las suyas en el Estado de México.
No importa si gana el PRI o el PAN, sino que haya claridad en los resultados.
Se multiplican los análisis, las opiniones, los comentarios y las conjeturas.
Igualmente habrá que considerar a un gran ganador de este proceso electoral al perredista Juan Zepeda, mas no a su partido, el PRD.
Un estudiante mexicano con el más alto rendimiento apenas logra obtener el mismo puntaje que un alumno promedio en Japón.
Propusimos el gobierno abierto, es decir, el gobierno transparente y rendidor de cuentas, de manera sistemática y diaria.