Viene censura hasta en redes; Sheinbaum prepara consulta patito tipo AMLO
Antes exigían libertad de expresión,ahora quieren administrarla. El problema para la 4T no es la desinformación, su problema es que ya no controla el relato.
Antes exigían libertad de expresión,ahora quieren administrarla. El problema para la 4T no es la desinformación, su problema es que ya no controla el relato.
La libertad de expresión posee una dimensión individual y otra colectiva, que garantiza a la sociedad el acceso a información diversa y al debate público. Los derechos de las audiencias surgen precisamente de esta segunda dimensión.
El incremento y la expansión de este estilo de hacer política, de formular opinión, de hacer crítica es agente eficiente de la polarización y la confrontación implícita para la siguiente jornada electoral…
El caso es escandalo tras escándalo, de manera tal que al gobierno le están pasando factura ante la protección que sigue dando a los suyos y, siguiendo la antigua receta, busca chivos expiatorios…
No fue gratuito el reciente episodio en que la presidenta ordena a un funcionario de Quintana Roo faltar a la ley; una reedición de aquel desafortunado “no me vengan con ese cuento de que la ley es la ley” de López Obrador.
Porque esto no se trata de principios constitucionales ni de “no intervención”. Eso es el cuento que Sheinbaum le vende a los suyos en la mañanera. La verdad es más cruda: México no fue porque no quiere que le pregunten por los cárteles.
Son escenas de horror que hemos normalizado, entristece verlas como cosa común en nuestro querido México, por su grotesca crueldad dan la vuelta al mundo haciéndonos pasar como un país de bárbaros, una sociedad sin leyes acostumbrada a convivir con la muerte.
Tan perdida anda la presidente de México, en materia cultural, política, económica, educativa, que todo lo que afirmó está “en chino”, con la conceptualización que desde mi infancia doy a esas dos palabras.
En estos días hemos visto como la sucesora y heredera de AMLO ha asumido las mismas funciones: la de hablar y hablar; y, además, las que son propias del ministerio público federal: ha dejado a salvo de responsabilidad a la señora Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora morenista de Baja California.
Es muy preocupante como basta una orden de Trump, para que la presidenta Sheinbaum acuda presurosa a su balcón, para estar a su lado en la clausura de la XXIII Copa del Mundo en el majestuoso estadio de New Jersey-New York…
La cuestión a desentrañar es si podrá, el gobierno de Claudia Sheinmabum, enfrentar esta perniciosa dualidad que obliga a tomar decisiones sobre la marcha, sin planeación ni visión estratégica.
De ahí viene la comedia de enredo promovida por la engañadora doña Claudia, para enredar actos criminales, y poder blindar, por cinco años, mínimo, al gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya…
La presidenta se enreda cada día, niega que haya habido un operativo del FBI para llevarse al “Mayo”, después lo acepta y hasta lo usa para “defender la soberanía” de México ante la injerencia de los gringos.
En otras palabras, hay tres vacíos enormes de información en el arrebato sobre la verdad del 25 de julio de 2024 en Culiacán: ¿qué información entregó o confirmó Zambada? ¿Cómo ingresó al patrimonio estadounidense la aeronave?
Dicha retórica diluye la frontera entre el Gobierno de México y el Comité Ejecutivo de Morena, convirtiendo un espacio de rendición de cuentas en una extensión de las asambleas informativas del movimiento.
Los hechos indican que alguien trató de encubrir y hasta proteger al agresor y nadie, que no sea la presidenta de la República, tenía poder para hacerlo. Al parecer hubo aliento presidencial en el encubrimiento…
Edición correspondiente al domingo 13 de julio de 2026.
No es una broma es una práctica del poder sometido al “capo” o “caudillo”, donde la lealtad se premia y la menor discrepancia se castiga severamente, un “principio” fundamental es la “omertá”, el silencio total de los manejos del capo.
En los hechos han ido estableciendo una especie de dictadura constitucional sin militares al frente, pero sí con su presencia en todas las esferas del quehacer público, ¡ahora hasta en las cervezas del inservible “Tren Maya”!
A AMLO, su aparente radicalismo es selectivo y, al parecer, sin sentido: siendo nieto de un español, tiene fobia a lo hispano; odia a los capitalistas, sin dejar de reconocer que se apoyó en algunos de ellos para llegar…