La purga del INE
Se trata de un “paquete” para deshacerse del INE y restaurar el viejo “modelo” de control de las elecciones por el presidente, es en el mejor de los casos muy ingenuo o de plano una coartada para someterse a la voluntad de AMLO.
Se trata de un “paquete” para deshacerse del INE y restaurar el viejo “modelo” de control de las elecciones por el presidente, es en el mejor de los casos muy ingenuo o de plano una coartada para someterse a la voluntad de AMLO.
Estos son los antecedentes inmediatos para dar contexto al inicio de los trabajos en la Cámara de Diputados sobre el tercer interés presidencial de modificaciones constitucionales: la reforma electoral.
Cabe señalar que los demócratas, han ocupado la mayoría en ambas cámaras del Congreso y la presidencia durante los últimos dos años, pero es posible que no tengan ese poder consolidado por mucho más tiempo.
Y así la estrategia política del hoy inquilino de la Casa Blanca es cada día menos efectiva, incluso ha comenzado a restarle. Claro que las exageraciones de Joe Biden en nada se parecen a las mentiras de su antecesor (Donald Trump).
Sin embargo, el intento de borrar las instituciones públicas del pasado no se limita a ese ámbito, sino que incide en las estructuras fundamentales del Estado mexicano, marcadamente las de carácter político.
En la coalición de derechas triunfante con el 46 por ciento de los votos, corresponde un 26 por ciento a Hermanos de Italia -Fratelli d’Italia- de Giorgia Meloni, la que, sin embargo, requerirá del apoyo de Forza Italia de Berlusconi.
“Vamos a enfrentar una elección de Estado y vemos que no solamente no tienen escrúpulos a la hora de violar la ley a la hora de votar y no tiene empatía a la hora de gobernar, hemos visto retrocesos graves y hoy es necesario detener eso”.
Desde luego que nadie tenía en el horizonte la aparición de la pandemia del nuevo coronavirus y sus consecuencias para el funcionamiento del mundo y las actividades políticas, económicas, sociales y culturales de cada nación.
Ante esa triste disyuntiva de más de lo mismo, tanto si continúa gobernando MORENA y sus aliados como si triunfa el Bloque de las franquicias PAN-PRI-PRD, casi es imposible un nuevo rumbo.
Sus intentos por victimizarse aumentan… “es un derecho en aras de la transparencia y jurada completamente no redactada relacionada con este horrible e impactante robo… Además, el juez de este caso debería recusar”.
Señoras y señores que apoyan la candidatura de la ex de la SEP para la gubernatura del Estado de México, ¿emiten u omiten la confirmación una vez más, de que la lealtad está por encima de la capacidad para ocupar cualquier cargo público, hoy en día?
La operación del modelo priista fue tan grotesca que algunos fervientes seguidores de AMLO y de MORENA la han denunciado. Es muy interesante como algunos morenistas han expresado públicamente su repudio a esta gran estafa.
En los hechos la 4T no ha realizado ninguna reforma social. Su funcionamiento se realiza a partir de una sumisión al gran capital. No se propone ni siquiera una reforma fiscal de carácter progresivo ni de ningún tipo.
Para los estadounidenses de 50 años y más saber que su presidente está enfermo es una preocupación y los remite a los varios episodios preocupantes sobre la salud del entonces presidente Ronald Reagan.
Las elecciones presidenciales de diciembre de 2021, consolidaron esa tendencia de crisis de los partidos tradicionales y un poderoso y original bloque de movimientos.
Correr con clavos les facilitará el trabajo a quienes quieran crucificarlos.
Por cierto, los primeros y más fácil crucificados serán aquellos que traigan sus propios clavos; se los firmo.
Paro la crisis de los partidos no es solamente la de los de las izquierdas, abarca también a los partidos liberales y de las derechas.
“La oposición no tiene un proyecto todavía lo suficientemente sólido que emocione, ni siquiera en lo local, mucho menos en lo nacional. Hay una difícil interpretación desde el electorado de qué significa votar por el PRI, el PAN y el PRD juntos”.
El mismo presidente Andrés Manuel López Obrador tuvo una larga militancia en el PRI, desde su juventud hasta finales de 1988 cuando no consiguió ser candidato del PRI.
La ola de protestas, que se expandió a otras ciudades y regiones del país, desencadenó el inicio de la época conocida en el país como «La Violencia», que terminó diez años después, en 1958.