El Congreso de Morena, posición de avanzada
Es momento de que la izquierda responsable gobierne el país con una visión social, democrática y de compromiso.
Es momento de que la izquierda responsable gobierne el país con una visión social, democrática y de compromiso.
Priva en el imaginario colectivo una fe compartida de que el país no es conducido por el rumbo adecuado.
Todo por una sola obsesión: los amigos, los incondicionales y los castrados tienen derecho a estos cargos.
Los partidos son la herramienta constitucional del Estado mexicano para redimir los conflictos, no deben ser la arena que los potencie.
Hoy la gente se organizó de manera inmediata a través de las redes sociales, pero en lo esencial las lecciones del 85 siguen siendo válidas y deben ser aprovechadas.
En un país incendiado, agraviado, al que le duele el abuso y la corrupción, tenemos la obligación de proponer soluciones de fondo y en este caso es con un nuevo diseño de la Fiscalía.
La reflexión de fondo es qué conviene más y a quién le conviene.
Desde la primera negociación del TLCAN se planteó como prioridad el desarrollo de infraestructura. Sin embargo, la construcción de obra pública fue secuestrada por la corrupción.
Nuestro país reconoce Estados, no gobiernos, además es contundente y explícita la política de no intervención.
El secretario Gerardo Ruiz Esparza es el funcionario menos dispuesto a rendir cuentas ante el Congreso.
Pensar que la segunda vuelta es una prioridad ofrece una versión torcida sobre las necesidades de la democracia mexicana.
El problema no son las instituciones, es la perversión de ellas.
El bloque gobernante parece que solo conoce una solución: enviar al Ejército a las calles.
Los ultranacionalismos, el pensamiento xenófobo y los líderes irresponsables y carismáticos están lejos de ser vencidos.
El futuro del pensamiento liberal será definido en la cuna de los derechos humanos.
Una solución sin base en la legalidad, con consecuencias dañinas para la gobernabilidad, el prestigio y la salud democrática del Senado.
La realidad es que El PRD ha expulsado a más militantes de los que afilia.
Es necesario fortalecer el Estado, incentivar la competencia, construir un sistema eficaz y disminuir la posibilidad de un conflicto electoral.
La política de Trump no representa el sentimiento de todos los norteamericanos.
Cómo evitar un desequilibrio global, que empoderaría a los gobiernos totalitarios y xenófobos de todo el mundo.