Cataluña seguirá mientras subsista España
Desapareció la dictadura y Cataluña quedó inconforme. Despareció el centralismo y Cataluña siguió quedando inconforme.
Desapareció la dictadura y Cataluña quedó inconforme. Despareció el centralismo y Cataluña siguió quedando inconforme.
Si toleramos la anarquía, la convivencia social será imposible. Y será imposible también la democracia.
Priva en el imaginario colectivo una fe compartida de que el país no es conducido por el rumbo adecuado.
Si el PRI quiere tener alguna oportunidad no se puede equivocar.
Más allá de ideologías…
Hoy se parapetan en búnkeres provistos de los más sofisticado adelantos tecnológicos en materia de seguridad urbana.
La unidad del partido es prioridad para el proceso electoral.
Quedan todavía tres meses para recabar las firmas exigidas, lo cual solo puede conseguirse disponiendo de la fortuna de la señora Zavala.
El aroma a podrido es evidente, derivado principalmente por la corrupción, complicidad e impunidad.
La participación de la milicia en tareas de seguridad pública ha dejado una estela de horror y de muerte.
Liberaron a la loca de la casa: la imaginación. Espionaje, complot, Guerra Fría…
No pasó mucho tiempo de haberse puesto en la Constitución ese supuesto para su aplicación, pues el emblemático asunto de las elecciones en Coahuila se adapta como anillo al dedo, en la causal establecida en la Constitución.
El hecho es que, en casi todo el mundo occidental se celebra esta fecha. En México pese a todo, se mantiene la celebración con sus particulares connotaciones.
Subrayaron la necesidad de que ya no se sigan defendiendo “hipótesis imposibles y descartadas”.
Se justificó que en materia informativa el Estado debe reducirse a su mínima expresión.
Somos una nación que desde siglos vive celebrando la vida y la muerte.
España merece un destino que le devuelva su grandeza y que continúe su acelerado e importante desarrollo económico.
La mayor sorpresa sería que algún iluminado participara como candidato no registrado a presidente de México y que triunfara.
Nuestro país no tiene una tradición democrática porque hemos pasado del caudillismo a una dictadura de partido.
A quiénes se favorece y a quienes se castiga, y dejan ver las prioridades de Hacienda y de la actual administración.