Nefasto legado de la saliente administración
La resistencia gubernamental a la puesta en marcha de la Comisión de Investigación para la Verdad y la Justicia en el caso Iguala es más que evidente.
La resistencia gubernamental a la puesta en marcha de la Comisión de Investigación para la Verdad y la Justicia en el caso Iguala es más que evidente.
¿Se justifica que un partido político que no obtiene el 3 por ciento de la votación válida emitida conserve su registro?
Se consolida como un semanario imprescindible en la vida política nacional.
Palabras como cooperación, entendimiento y respeto chocan con el proyecto de construir un muro fronterizo y cargárselo a México.
“Con esos excedentes se acabaría con gran parte del problema del hambre en México”.
Todo lo que alguna vez se criticó lo hicieron ellos para mermar la calidad moral. La desmemoria los absorbió.
La simulación ha sido un problema endémico, aunque el tricolor tiene una oportunidad para refundarse; es la hora cero.
“El molde del político fanfarrón, corrupto, flojo —dijo López Obrador—, quedó destruido por la voluntad del voto suscrito el 1 de julio”.
No es un estado generador
No debe imponerse a raja tabla la visión de unos cuantos.
Luis Videgaray, a punto de caer a la lona, quizá ni él mismo sepa cuál será su lugar después del 1 de diciembre.
El partido, con registro perdido o cancelado, debe entrar en liquidación, como cualquier otro sujeto de derecho, sociedad, asociación.
Propuestas que nacen más de la ocurrencia y del populismo, que del análisis profundo y del desarrollo social.
Deberes fundamentales que el derecho internacional le impone al Estado mexicano: verdad, justicia, reparaciones integrales…
Desde 2015, las autoridades han incumplido los acuerdos pactados en un memorándum de entendimiento.
Debemos construir la fuerza de oposición para denunciar, exhibir e impedir políticas y acciones del nuevo gobierno.
La ecuación está formando una tormenta perfecta para una crisis mayor.
Los equilibrios y desterrar el gobierno de un solo hombre son necesidades primordiales para la salud pública.
El escenario se dibuja insostenible para los próximos 50 años, debido a que la urbe depende de mantos acuíferos profundos.
Hará malas cuentas si confunde la integración de su equipo con el pago de deudas políticas.