Todo está en chino. Devorarse a sí mismo
Tan perdida anda la presidente de México, en materia cultural, política, económica, educativa, que todo lo que afirmó está “en chino”, con la conceptualización que desde mi infancia doy a esas dos palabras.
Tan perdida anda la presidente de México, en materia cultural, política, económica, educativa, que todo lo que afirmó está “en chino”, con la conceptualización que desde mi infancia doy a esas dos palabras.
En fin, este mundial seguramente deja estampas coloridas que nos remiten a lo espectacular, a las sorpresas y decepciones, al gran negocio de la FIFA y a la selección española como la mejor de la justa.
Caro le salió al país la pésima negociación del ex mandatario, de doblegar la Ley de Ingresos Fiscales (LIF), con tal de lograr que nuestro país fuera una de las tres sedes de la gesta mundialista…
Estados Unidos vivió el torneo con indiferencia. Solo el 22% de los estadounidenses dijo estar “muy interesado” en la Copa del Mundo, y más del 40% de los encuestados afirmó no tener interés alguno en el evento, según una encuesta de Emerson College.
El Mundial 2026 debía ser recordado por el fútbol. Pero conforme avanza el torneo, comentaristas, entrenadores y federaciones enteras coinciden en un reclamo distinto: la tecnología arbitral, lejos de eliminar la controversia, la ha multiplicado. Los números respaldan la percepción. Un análisis de la Universidad Northeastern registró un total de trece tarjetas rojas hasta los Seguir Leyendo
Según la investigación, nueve días antes de la final del Mundial de Qatar 2022, la AFA habría firmado un contrato mediante el cual cedía el 30% de sus derechos comerciales a una empresa de Miami llamada TourProdEnter, creada apenas meses antes y sin experiencia en la industria del futbol.
En México, el costo se percibe ya en la vida cotidiana. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía documentó que las tarifas hoteleras subieron 14.9% en la primera quincena de junio, la mayor alza en cuatro años, mientras los paquetes turísticos se encarecieron 10.6%.
Una de ellas me dijo: “Está imposible, tío, (así me llama), cuestan una barbaridad de dinero, aun los más baratos”, y ella misma me sugirió, “olvídalo, mejor nos vamos a ver los partidos al Fan Fest de Fundidora”.
La comparación entre naciones resulta reveladora. Mientras Argentina enfrenta ahora señalamientos por el comportamiento de parte de su afición hacia figuras extranjeras, México arrastra su propio historial disciplinario, aunque de otra naturaleza: el grito de “¡eh, puto!”, catalogado por la FIFA como discriminatorio
En el caso mexicano, la relación con la FIFA también ha implicado condiciones impuestas desde Zúrich: adecuaciones normativas, exenciones fiscales y compromisos de infraestructura que los gobiernos anfitriones deben cumplir sin margen real de negociación, bajo el argumento de estándares internacionales del organismo.
Este episodio no es exclusivo de Estados Unidos. La política mexicana ha vivido su propia versión de la disputa por el balón, aunque con matices distintos…
Ya no se trata de un exceso individual ni de una ofensa simbólica a un tercer país: es la propia afición, en su propio territorio, linchando a uno de los suyos y asfixiando a otros en el éxtasis de la celebración.
La FIFA proyecta que los ingresos del ciclo comercial que concluye con este torneo alcanzan los 13 mil millones de dólares, lo que representa un incremento del 72% en comparación con el ciclo previo.
Y me encontré con que la FIFA presupuestó para este evento, como mínimo, ingresos de 11,000 millones de dólares, lo que resulta un dineral, y lo que se convierte a este show deportivo, quiérase o no, en una fiesta mercantil de dólares…
La FIFA responde a estas críticas con un argumento de forma: está registrada en Suiza como una asociación sin fines de lucro, cuyos estatutos le prohíben acumular ganancias como utilidades corporativas tradicionales, y está obligada a reinvertir casi la totalidad de lo que factura en la maquinaria del fútbol mundial.
Del otro lado del marcador, la FIFA no sale mejor librada. El llamado FIFAgate fue uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia del fútbol, revelado en 2015 tras una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
También dijo que no quiere problemas y que cualquier asunto se lo encarguen a su secretario particular porque él estará en la fiesta. El problema no es que un gobernador disfrute el Mundial. El problema es que crea que gobernar es una actividad opcional.
Reaccionarían los balcánicos a cada gol ajeno, pero el riesgo asumido entregaría el título a la velocidad de Mbappé.
El pueblo celebró los triunfos de la selección como triunfos propios.
El fraude más grande en la historia del deporte, lo relata el periodista Ken Bensinger.