Brasil y el futuro de la izquierda
El primero es que la promesa de la seguridad ha podido más que los discursos de los derechos, aunque apostar por estos mensajes, que suenan bien, representa un suicidio para los países latinoamericanos.
El primero es que la promesa de la seguridad ha podido más que los discursos de los derechos, aunque apostar por estos mensajes, que suenan bien, representa un suicidio para los países latinoamericanos.
Con excepción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, “que solo ve lo que quiere ver, y calla lo que le conviene”, el resto del mundo, hasta el somnoliento magnate, Donald John Trump, afirma que “sin elecciones, no hay democracia”.
Nos engañaron a quienes estábamos emborrachados por la música de protesta de la época y conmovidos por las imágenes de campesinos víctimas de tortura, muerte y opresión.
Sin embargo, desde 2007, que vuelve al poder, está empecinado en mantenerlo y acabar con la oposición, empleando recursos deleznables, desde la confiscación de bienes de opositores hasta privarlos de la nacionalidad…
Se trata de expresiones que muestran las profundas coincidencias entre los extremos políticos para alcanzar un mismo fin: restringir la libertad de elección y conservar el poder a cualquier precio.
No fue gratuito el reciente episodio en que la presidenta ordena a un funcionario de Quintana Roo faltar a la ley; una reedición de aquel desafortunado “no me vengan con ese cuento de que la ley es la ley” de López Obrador.
No obstante la gran importancia de dicha acción, en la actualidad existen diversos impedimentos conceptuales e institucionales que obstaculizan el avance en la regulación de la infodemia en nuestro país.
Es una autentica burla, una tomadura de pelo, por decir lo menos, si nunca pudieron investigar al Senador Enrique Insunza Cázarez, que podemos esperar ahora con Rocha Moya, amigo del expresidente.
Este cambio no es casualidad. Coincide con la llegada de perfiles más políticos que técnicos a puestos clave de la institución, quienes han priorizado la obediencia sobre la autonomía y hoy tienen pánico a la vigilancia ciudadana.
Gracias al apoyo que hasta el momento ha tenido en el Congreso —Representantes y Senadores—, Trump ha “desgobernado” al país y ha roto la hegemonía internacional que EUA logró desde 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial.
A pesar de formar parte de la coalición ganadora, perdió su registro en 2021 al no alcanzar el tres por ciento de la votación nacional. Intentó regresar en 2024 sin éxito y ahora, bajo las siglas del PAZ vuelve a la mesa del INE.
En este sentido, se requiere que los canales de comunicación informen en sus noticiarios sobre las amenazas o agresiones dirigidas contra las personas contendientes a cargos de representación popular.
En la actualidad el Revolucionario Institucional parece tener más historia que futuro. Sus números reflejan una probada decadencia que se reitera, regularmente, casi en todos los procesos electorales.
México no es ajeno a esta tendencia. La abogada e influencer Natalia Torres señaló en una entrevista, hace unos días, que no todas las personas deberían tener derecho a votar.
Edición correspondiente al domingo 19 de julio de 2026.
La calificación internacional de México como narcoestado y de López Obrador como narcopolítico es algo asumido como verdad, cuestión que en los últimos días se subraya con la defensa fáctica que ha hecho la señora Sheinbaum de Ismael “El Mayo” Zambada al criticar que EU lo haya detenido.
Dicha retórica diluye la frontera entre el Gobierno de México y el Comité Ejecutivo de Morena, convirtiendo un espacio de rendición de cuentas en una extensión de las asambleas informativas del movimiento.
Forzosamente tendrá que haber un cambio radical en la conducción del país, si quien gobierna ahora no lo entiende deberá hacerse a un lado para dejar la vía libre para lograr una renovación de la vida política.
En la actualidad los procesos electorales se desarrollan en entornos comunicativos altamente polarizados donde la circulación de mensajes que promueven hostilidad, exclusión, segregación, anulación o violencia…
Ebrard tenía en sus manos un deber de Estado. Apenas en febrero pasado, durante la primera Reunión Nacional de Promoción de Inversiones efectuada en el Museo de Antropología, presumía que ya estaban llegando a nuestro país los capitales extranjeros.